Cuando uno admira a un maestro quiere rendirle algún homenaje.
Aqui va el mio.
El Delta está ahí, con su salvaje magnificencia, para recordarnos que existió una naturaleza virgen, hostil a veces; y que todavía hoy sus habitantes deben desentrañar cotidianamente.
También están sus luces y sombras, sus colores, sus texturas... y un río omnipresente. Lo que queda, es la suma de las imágenes y percepciones.-